Jesús: profetizado, crucificado y glorificado
Este libro no fue concebido por estrategia humana, ni por una planificación literaria. Nació de la presencia de Dios. Fue gestado en el altar, en la intimidad con el Espíritu Santo, en madrugadas de oración y momentos donde el cielo tocó la tierra. Este no es un texto más. Es una invitación a regresar al fundamento del Evangelio: Jesucristo, el Hijo de Dios, profetizado desde el principio: Despreciado y desechado entre
los hombres, varón de dolores… herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados... (Isaías 53:3-5). Crucificado por amor: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras (1 Corintios 15:3) y glorificado por el Padre: Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre (Filipenses 2:9).