Fortaleza de espinas
Hay una princesa atrapada en una torre. Ésta no es su historia. El día que Toadling nació,
las hadas la arrebataron de su familia, pero creció segura y amada en las cálidas aguas del
país de las hadas. Sin embargo, al llegar a la edad adulta, las hadas le pidieron un favor:
regresar al mundo humano y bendecir con su protección a un niño recién nacido. Una
misión sencilla, ¿verdad? Pero con las hadas no hay nada sencillo. Siglos más tarde, un
caballero se acerca a un imponente muro de zarzas, donde las espinas son tan gruesas como
brazos y tan afiladas como espadas. Ha oído que en ese lugar existe una maldición que hay
que romper, pero esa misma maldición es la que Toadling juró proteger para siempre…