Matar a un ruiseñor
En los años treinta, en un pequeño pueblo de Alabama, un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca ha sido condenado antes de llegar a juicio. El abogado, Atticus Finch, decide ponerse al frente de una defensa imposible, y, desde la mirada de su hija, Scout, la magistral Harper Lee explora con humor y honestidad las grietas de una sociedad dominada por el prejuicio racial, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales y un sistema judicial sin garantías de imparcialidad. Una novela icónica, «referente en la literatura norteamericana» (The New York Times), que catapultó a su autora a la fama instantánea y sentó las bases de la conversación sobre el racismo en las décadas venideras, manteniendo hasta hoy su rabiosa actualidad.