El Noviazgo
¡El futuro de la humanidad se fragua en la familia!
Por consiguiente es indispensable y urgente que todo hombre de
buena voluntad se esfuerce por salvar y promover los valores y
exigencias de la familia. A este respecto, siento el deber de pedir
un empeño particular a los hijos de la Iglesia. Ellos, que mediante
la fe conocen plenamente el designio maravilloso de Dios, tienen
una razón de más para tomar con todo interés la realidad de la
familia en este tiempo de prueba y de gracia.