El nombre de padre
Vanessa Springora recibe una llamada de la policía para que acuda a identificar el cuerpo sin vida de su padre, a quien no ve desde hace diez años. En el piso donde vivía, y que en su día fue el hogar de sus abuelos en los suburbios de París, se enfrenta a la materialización de la locura de aquel hombre tóxico, mitómano y misántropo, que se había convertido en un extraño para ella. Pero mientras vacía la casa y se pregunta por su enigmática personalidad, algo llama su atención: dos fotos antiguas de su abuelo paterno portando la insignia nazi. Un descubrimiento que echa por tierra la versión del abuelo checo, Josef, reclutado a la fuerza por el ejército alemán, desertor en Francia, colaborador de los americanos en la Liberación y finalmente «refugiado privilegiado» como disidente del régimen comunista. Comienza así una búsqueda obsesiva para saber quién era ese abuelo que le dio su apellido, cuál era su verdadera identidad y cómo pudo o no «consentir» la barbarie, o incluso colaborar activamente en ella.