¡Ay, Domitila, tu papá te vendió!
Y otros cuentos
Este libro ofrece una gran diversidad de historias con su inevitable caudal de mensajes esparcidos en un mundo variopinto, real y fantástico.
Los cuentos de Felipe de J. Mandujano no se rigen por un solo género. Más bien, ensayan distintas corrientes, pues en su estructura puede hallarse la descripción costumbrista de sus personajes, sus escenarios y sus vivencias, pero también es posible distinguir tramas fantásticas y mágicas; unas descritas con crudeza —como en el caso de “¡Ay, Domitila, tu papá te vendió!” y “La Martina”, relatos en los que, no obstante, opta por resaltar sus mensajes positivos— y otras con un optimismo desbordante —como en “Los seres de arena, sol y luna” y “Jóvenes Arsolum, en los cuales evidencia sus expectativas por la redención de la humanidad—.
Pero la diversidad de sus textos no se circunscribe a esa dicotonomía, sino que se explaya a un caudal de anécdotas con las cuales construye este conjunto literario que es un arcoíris en el que fulguran las narraciones románticas —como en “Pareja rara”y “El balneario”—, feministas —como en “¿Te gustó el calambre, mi vida?”—, contemplatorias —como en “Diana” y “La niña”— y hasta escatológicas —como en “¡Corran todos!” y “Cuentachinotes”—, sin desdeñar la gracia —como en “Cosas de la abuela”— ni los temas de ficción —como en “La leyenda de ‘Juan No’” y “La mancha”—.
Como podrá intuirse de este rápido desglose, esta obra llevará al lector a un viaje por caminos inusitados, en un itinerario de muy diversos destinos, azarosos y siempre sorprendentes.