Poesías y Meditaciones
¡Oh, tierra de primavera donde el sol siempre florece!
La belleza natural de Avándaro y Valle de Bravo causó profunda huella en el espíritu delicado de nuestra autora; y la precepción espiritual de la señora María Benito de Sagarra, volcó en versos sentidos y bien dichos, toda la emoción que se interiorizó en ella al contemplar esos paisajes de belleza exuberante y esos remansos de paz que inundan el alma: valle, lago, riachuelos, arroyos, y cascadas; cielo y estrellas; pájaros, flores, veredas, todo lo que un espíritu delicado puede hallar en ese rincón de ensueño “casi el Paraíso”, despertó y sensibilizo en nuestra autora la vena lírica que todos llevamos dentro.
No son poemas de alta escuela, menos de refinada sensiblería. Son versos espontáneos, sentidos y escritos con naturalidad, que atraen al lector desde sus primeras líneas. Son versos, en suma, que todo lector sensible leerá con verdadero deleite.