Adicción a ver muertos
La narrativa de Buendía Galicia muerde y no suelta: ambiente noir latinoamericano, personajes de mala taza, diálogos hirientes y desencanto perenne aderezado con drogas duras (“nigromantium”), deudas, atentados y un par de detectives privados atípicos: el inmortal Julián Sorel y su compañero de fórmula, Fergus, un enano fantasma. El anexo, con extractos del diario de Sorel, es un universo paralelo que enriquece la mitología de esta novela con elementos hard-boiled, sobrenaturales y cinemático