Toma éxtasis conmigo
Esta vez Hidalgo ha sido más valiente que nunca. En este compendio de cuentos se desabotona la camisa y se muestra tal cual es: un obsesionado observador. En el camino nos atora con los nombres de Max y Gerhard Richter, Rosalía y Stephin Merritt intentando distraernos con lo efímero mundano al servicio de la hermenéutica. La verdad es que se tiende y tendido se va. Sólo hay que aceptar su invitación y agarrarle el paso, conocer el disfrute de ir escuchando su visión del arte, que para él ha significado vivir la vida atreviéndose a concentrar pensares, decires y sentires con tal de localizar reflejo, gracias a ésta, su obra. Un trabajo textual que deambula entre el arrebato y el embeleso. Que significa suspensión reflexiva. El éxtasis que burbujea en la lengua, ni más ni menos.