Internet para la gente
Internet está roto, advierten, porque los dueños son empresas privadas con ánimo de lucro. Google aniquila cualquier tipo de privacidad, y Facebook se ha convertido en altavoz de la propaganda de ultraderecha tan solo porque es rentable. Pero Internet no fue siempre así. De hecho, tuvo que rehacerse para maximizar los beneficios, mediante un largo proceso de privatización que duró años y que convirtió una pequeña red de investigación en una potencia del capitalismo mundial. Tarnoff cuenta la historia de la privatización que ha creado el internet que hoy conocemos y que inició las crisis que hoy lo consumen. Internet para la gente es una respuesta a esta crisis: propone desprivatizar internet y hacer que quienes lo gobiernen sean las personas y no los beneficios. Reducir el espacio del mercado y el poder del afán de lucro. Abolir los jardines amurallados de Google, Meta y otros gigantes que dominan nuestras vidas digitales al tiempo que se desarrollan alternativas de propiedad pública y cooperativa que codifiquen un control democrático real. Para construir un Internet mejor, tenemos que cambiar la forma en que se posee y organiza y anular la privatización y la competencia para que no sean unos pocos los que toman decisiones que nos atañen a todos.