El secreto de la empleada domestica
«No entres en el cuarto de invitados». La cara de Douglas Garrick se ensombrece cuando reposa las yemas de sus dedos sobre la puerta. «Mi mujer... está muy enferma». Mientras continúa enseñándome su increíble ático, tengo una terrible intuición sobre la mujer encerrada tras esa puerta. Pero no puedo arriesgarme a perder este trabajo, no si quiero proteger mi más oscuro secreto... Es difícil encontrar a alguien que te dé trabajo sin preguntar demasiado sobre tu pasado. Así que le agradezco al universo que, milagrosamente, los Garricks me hayan dado empleo limpiando su impresionante ático con vistas que a toda la ciudad y preparándoles comidas sofisticadas en su deslumbrante cocina. Puedo trabajar aquí durante un tiempo, ser discreta hasta conseguir lo que quiero. Es casi perfecto. Sin embargo, todavía no he conocido a la señora Garrick ni he podido ver lo que hay dentro de la habitación de invitados. Estoy segura de que la oigo llorar. Veo las pequeñas manchas de sangre en el cuello de sus camisones blancos cuando hago la colada. Y, un día, no puedo evitar llamar a su puerta. Cuando esta se abre lentamente, lo que veo lo cambia todo... Es entonces cuando hago una promesa. De todos modos, ya he hecho esto antes. Puedo proteger a la señora Garrick mientras mantengo a salvo mis secretos. Douglas Garrick se ha equivocado. Y va a pagar.Es todo una cuestión de a dónde estoy dispuesta a llegar...