No hay como el original
A veces cuando estás aburrido y debes esperar a mamá en su oficina no tienes más opción que hacer copias de ti mismo para jugar. Después de un tiempo divirtiéndose con sus copias, el protagonista descubre que ha cometido un grave error: sus copias están intentando pasar por el original. Una importante lección de autoconocimiento y autenticidad.