Pronunciare sus nombres
Al morir Moishe, abuelo de la narradora, ésta decide contar su historia, así como la de su abuela, que es la historia de dos judíos que huyeron, cada uno por su cuenta, durante la guerra, y que terminaron encontrándose y enamorándose en México, país que les dio asilo. La historia de ellos refleja la de muchos otros, afortunados, que lograron escapar cuando los aires del odio contra la comunidad judía apenas comenzaban a soplar en territorio ruso. Muchos llegaron a Estados Unidos. Ellos, por el contrario, fueron “desviados” hacia México. Pronunciaré sus nombres es también la historia de los que se quedaron, de los que murieron de hambre o fueron asesinados, de quienes fueron torturados y perseguidos, de las familias rotas por la guerra. Es la historia de sueños que tuvieron que ser reemplazados por otros y de una comunidad tremendamente resiliente.