Aquellos inquietantes días
¿Cómo llegué aquí?, se preguntó Damián con los ojos cerrados de nuevo, sin embargo, se sentía a gusto, la brisa, el murmullo de las olas y la seguridad de estar a salvo de policías y gatilleros. El recuerdo último fue el calor, el camino de tierra y las hierbas altas a la orilla, después aquellas horas de dolor y más tarde nada.