Akgapún
Akgapún es un niño tutunakú que sueña con volar. Sosteniendo el carrete de hilo, se siente feliz al ver cómo su papalote se eleva en el cielo. Su nombre, que significa "cielo" en tutunakú, refleja su espíritu libre y soñador. Su madre y abuelos siempre lo tienen en mente debido a sus travesuras y a su deseo constante de volar. Un día, durante una visita a la feria del pueblo, Akgapún se pierde entre la multitud y se encuentra en un mundo mágico donde el cielo está en el suelo y los niños son los únicos habitantes. Allí, conoce a unos niños voladores que le cuentan historias de su pueblo y le regalan una flauta mágica.