Elogio de lo imposible
No se trata, en este libro, de transitar de lo posible a lo imposible, a través de una técnica
de ideación que fomente la generación de ideas sobre un tema o problema determinado,
tampoco el plantear situaciones imposibles a fin de provocar la creación de nuevas
alternativas de solución, eso pertenece a la ciencia y la tecnología. En arte, en poesía —para
el buen daimon—, se tiene aquí la convicción de que eso no funciona. Adelantemos que
una Obra de Arte se conforma —cómo decirlo— de pedacitos sueltos de un amable o débil
imposible, de tal modo que la vida buena resulta también de innúmeros posibles
malogrados. Para entrar en materia, establezcamos de una vez por todas la tesis de que, a
cambio de los imposibles, hay posibles muy bellos por estar, de alguna parte, rotos.