El hijo de las mareas
En El hijo de las mareas, Fernando Amaya nos recuerda su oficio de juglar: va de pueblo en pueblo entre la Costa, la Sierra Sur y el Istmo oaxaqueño recogiendo las historias que hacen parte de este homenaje al ingenio, picardía y amistad de los habitantes de estas regiones.
El lenguaje coloquial y el sentido del humor con el que están escritos los doce relatos que conforman esta obra, no se contraponen a la nostalgia con la que Amaya evoca varios momentos fundantes en su vida o la de sus personajes: el nacimiento del hijo mayor, el primer encuentro sexual, la génesis del nombre de Bahía del Ángel, la inocencia infantil y el dolor ante las despedidas.
Sus relatos nos trasladan a la orilla del mar, a la risa genuina y a la inagotable imaginación popular que nos recuerda que somos las historias que nos habitan.
Nallely Guadalupe Tello Méndez