Hermenéutica analógica e interculturalidad
La premisa central de la hermenéutica analógica es evitar el univocismo y el equivocismo en la interpretación, porque el primero impone sólo una como correcta, mientras el segundo sostiene como válida toda interpretación. Para evitar tales extremos, Beuchot propone la analogía como el instrumento hermenéutico que permite respetar la pluralidad sin caer en el relativismo. Este modelo se puede utilizar en los debates sobre el multiculturalismo y el interculturalismo con buenos resultados, pues en la analogía se encuentran las diferencias que manifiestan la diversidad de la experiencia humana. Sin embargo, el autor se pronuncia en contra del relativismo cultural y afirma que no todo es tolerable; el límite entre lo comprensible y lo incomprensible son los derechos humanos, que él declara universales.