Las aventuras del Capitán Jacinto Cejarroja
Un buen día, Jacinto Cejarroja, cansado de no ser más que un simple cantinero condenado para siempre a oír las emocionantes historias de los navegantes que infestaban su taberna en Veracruz —acerca de cosas que no imaginaba que pudieran existir o aventuras que pensaba, jamás viviría. Un buen día, decíamos, Jacinto Cejarroja decidió hacerse pirata.