La uva y el dominó
Los cuentos de La uva y el dominó nos sacuden y enfrentan a realidades que, pese a su carácter ficticio, no se alejan de las que conocemos; por ello nos hacen sentir inquietos, perturbados, pero a la vez satisfechos por entrar en un estado de reflexión profunda mientras somos conducidos a través de un laberíntico universo de incertidumbre, transgresión, delirio, humor, angustia, ironía y erotismo, en cuyas atmósferas enrarecidas y fragmentadas cohabitan lo inaudito y lo cotidiano, lo patético y lo ambiguo, lo grotesco y lo lúdico, tan distantes y cercanos como el otro y el yo.