La piel aprisionada
La piel aprisionada se libera a través de la camaradería, de hacer lo que nunca y, sobre todo, de dejar de oponer resistencia. Estar tras las rejas puede ser liberador. Darte cuenta de que nunca fuiste la preferida de tus padres te libera de una carga pesada, esa que cansaba cada vez que eras la mejor de las hermanas. Muy probablemente sea lo más indicado para ir ligera por la vida.
Pero ojo: antes de dictar sentencia se viven muchas cosas. La ansiedad de no saber el veredicto final hace revisar hacia dentro, pensar en lo que se hizo… se puede matar para bien, ¿para bien de quién?