Los siete suicidios capitales
Trama:
Una persona que quiere abandonar la vida, pero la vida se niega a abandonarlo. «Un espermatozoide, el más fuerte; una concepción indeseada; un embrión, sin forma, que mutó a un feto; palpitó para probar su existencia, existencia que concluyó en el desarrollo de un gran error. Rafael existía por equivocación y, desde una temprana edad, fue consciente de ello».
Argumento:
La Madre, llena de herpes labial, dio a luz a Rafael, producto de un embarazo no deseado, que «se desarrolló como un tronco torcido, bajo la sombra de los golpes». Como adulto trabajó en una comisaría por treinta y tres años, hasta que lo jubilaron. A partir de ese momento se propone lograr lo que la Madre no pudo, abortarse de la vida. «Yo ya he muerto, sólo tengo que hacerlo legal». Llega a un pueblo abandonado. «Es un Macondo sin gitanos. La gente y los animales son dueños de los rincones del abandono y, aunque por momentos desaparecen entre el polvo y la tierra, siempre están ahí». En ese pueblo comprenderá que la gente muere «con el tiempo»; que «hay que creer para ver»; que «no todo lo que tiene plumas vuela»; que «obedece y la obediencia es buena, pero no basta, porque el diablo también obedece»; que «todos tenemos una cicatriz en común, que nos recuerda el precio que tuvimos que pagar para estar aquí y salir de nuestra zona de confort: el ombligo»; que «el mayor miedo del hombre es el sufrimiento, por eso se teme tanto a sí mismo» y que «llenar los vacíos es el trabajo más difícil que tiene que desempeñar el ser humano».