Francisco I. Madero y la aviación
A 110 años de su vuelo
De acuerdo con la crónica periodística, el 30 de noviembre de 1911 el presidente Francisco I. Madero, acompañado de su familia y miembros de su gabinete, acudió a los llanos de Balbuena para admirar la demostración de los aviadores de la compañía estadounidense Moisant International Aviators. Entusiasmado por la valentía de los pilotos -hombres y mujeres- Madero decidió subir al avión del piloto inglés George Miller Dyott, un Dupardusin y experimentar por si mismo elevarse por los aires. El vuelo duró escasos 4 minutos. Estoy seguro de que el acto fue espontáneo, ya que tomó por sorpresa a sus familiares y funcionarios que lo acompañaron. Por desgracia, para los interesados en el tema, Madero no dejó testimonio por escrito de esta aventura aérea , y los periodistas que estuvieron ese día en Balbuena, ninguno se le ocurrió entrevistarlo para conocer sus impresiones. Sólo quedaron algunas fotografías que dan fe del hecho. En una de ellas se puede ver al presidente Madero sonriendo, divertido por la audacia de su hazaña o por el nerviosismo del momento. Sin duda, la sonrisa de un hombre bueno.