Peces de pelea
Peces de pelea ofrece escenas vívidas —nítidas y extrañas a la vez— de amistades, romances y soledades; sin embargo, podría decirse que su eje es el lenguaje mismo y la forma en la que éste devela tanto como oculta. Con un manejo siempre sorprendente de la imagen, tiene el mérito doble de convertir lo histórico —varios de los poemas están situados en China o en Vietnam— en una metáfora de la intimidad y, a su vez, de volver la intimidad en una metáfora de lo histórico: poemas complejos que muestran una voz cristalizada y una estética consistente que no deja de sorprender en una poeta tan joven