Sueño de pesca
El niño Marcelino comienza sus aventuras en el mar, inspirado por su padre y tío. Su sueño: pescar un Marlin. Conforme va creciendo, entrelaza sus experiencias de vida como emprendedor, negociante y benefactor con sus destrezas en el mar. Después de varias aventuras y momentos especiales llega el día tan esperado desde su infancia. Tras varias horas inolvidables de encuentro y lucha con su pez, lo captura y lo lleva a tierra. Ahí lo comparte con todo el pueblo, sirvió de alimento para varias familias y hasta algunos malosos se las ingeniaron para quitarle una parte del pez.
Ahora, él guarda en su corazón la tranquilidad y satisfacción de las experiencias vividas en el camino y en el mar, guarda la complicidad con la mirada de su pez y en su escritorio luce el pico del Marlin, como un recuerdo, de aquel sueño cumplido.