El invierno en la ventana
En este poemario, Sámano revisita los antiguos misterios de la
angustia y el dolor, usando de motivo el paisaje invernal desde la
ventana –introspectiva reflexión– para discurrir, en la madurez de
su estilo, sobre la gravedad de las cosas: la tiranía del espejo, la bar
barie del mundo, la zozobra, la raigambre de oscuridad humana,
lo sin remedio. Su escritura hace regresar esas primitivas imágenes
cósmicas que transitan a veces como en sueños y que sólo el ojo
de la intuición dota de sentido y salva del caos. El cuerpo recupera
entonces su memoria, se reconcilia con la tierra, y a través de la
herida fundacional del parto, redime la sombra y la transfigura en
anhelo y esperanza. Resignificando así el llanto vivido y volviendo
la obra un testimonio de amor para el hijo llegado, a quien el mun
do se ofrece ahora como un don. Con honduras, sí, pero también
traspasado de sus propios haces luminosos.
Aleqs Garrigóz