El bosque
Cartas en confinamiento
Pensé en la carta como un regreso a la escritura íntima, como background que podía registrar un diálogo comunitario con pensamientos solitarios y mágicos y buscar la estrategia que nos permitiera recordar la intimidad compartida en el confinamiento. Propuse entre septiembre y diciembre de 2020 una primera experimentación con dos laboratorios realizados en plataformas virtuales con 12 personas c/u en los que se leyeran tres novelas epistolares: De A para X (Berger, 2008), La caja negra (Oz, 1986) y Una forma de Vida (Nothomb, 2010), con tres temas fundamentales entretejidos: el amor, el poder y la mentira. En el trabajo se reunieron 140 cartas. Yo estuve con los dos grupos como organizador, pero también como uno de los participantes del ritual literario. Al final de dos meses de ires y venires epistolares entre los miembros de los grupos, pensamos en iniciar una plataforma que permitiera unir las temáticas no solo cronológicamente sino también de forma transversal por hipervínculos temáticos.
Cerrado el ciclo de esta primera prueba, cada participante tomó sus textos para una revisión y corrección de errores cometidos en la rápida realización del proceso. Cuando empecé a trabajar con los míos descubrí que independiente del diálogo con los demás había una autonomía discursiva que sin duda era también una poética documental personal.