La ética del deseo
Entrecruces y articulaciones psicoanalíticas (Freud, Bataille, Lacan)
Sobre el deseo, entonces, quedan abiertas muchas preguntas, ya que el que nos habita no es propio, es un deseo investido por el discurso de nuestros pad res, de la sociedad, de los tutores, de los docentes, de las leyes, de la economía, de la lógica del sistema, etc. Con ello podemos apreciar también que muchos de nuestros pensamientos y acciones son moldeadas para fines previamente establecidos y no por n osotros ni nosotras mismas. Sin embargo, esta dificultad no es del todo un impedimento para abrir una brecha con respecto al deseo del Otro o del imperativo a gozar de la sociedad actual y poder encontrarnos con nuestro propio deseo. Sin duda, para llegar a ello se tendrá que realizar un camino sinuoso, en el cual nos encontraremos con la angustia, con nuestro propio ser reflejado en aquello que no queremos afrontar, y es a partir de estas pequeñas subversiones como podemos tener encuentros fugaces con el deseo.