Acúsame, padre
En "Acúsome, padre", Rocío Herrera nos narra lo aparentemente inconcebible a través de la maldad humana. Así, fantasmas, individuos comunes corrompidos por sus deseos, narcotraficantes condenados e inocentes víctimas de los designios de una fuerza superior, sucumben a la desgracia frente al lector como si fueran títeres en un juego ininteligible para los mortales que moran sobre la tierra. Con tintes de literatura fantástica, y con la cercanía natural al género del suspenso y el terror, la autora de los siete cuentos que componen este libro nos ofrece un retrato crítico e intimista de la violencia y la corrupción que persiste en la sociedad contemporánea; todo bajo una lógica donde demonios del inframundo inciden directamente y sin contrapesos en la vida mundana, misma que ha declinado en desidia y podredumbre. «Acúsome, padre. Hoy he cometido una grave falta; a mí mismo, hacia mi fe y sobre todo a Dios», reza uno de los personajes pendulares que transitan por estas páginas, personajes aquejados por las consecuencias de sus decisiones y que, por ello mismo, no son capaces de hallar camino alguno hacia la redención.