Que no caigan las tinieblas
Después de ser alcanzado por un rayo al explorar el Panteón de la Roma moderna, Martin Padway es transportado en el tiempo a la decadente Roma de 537, época de continuo conflicto entre el reino ítalo-godo y el imperio bizantino de Justiniano. Una vez ahí, Padway comenzará a ganarse la vida y a alterar el curso de la historia al introducir inventos como el brandy, la imprenta y hasta medios de comunicación poco probables para la época. Así, el nombre de Padway comienza a resonar por el reino y pronto su influencia crecerá a niveles insospechados. Con una narración ágil, clara, despreocupada y no exenta de comicidad, el autor da su propio giro al viaje en el tiempo y a la historia alterna, ideal para los jóvenes iniciados en la ciencia ficción.